Wednesday, May 23, 2012

El ser que quiero ser. Primer sermón.

Uf, qué difícil: El ser que no quiero ser. El ser que aparento ser. El yo que pienso que debería ser. El ser que otros quieren que sea. El ser que temo que Dios quiere que sea. El ser que se supone que debo ser. En este sermón encontrarás dirección de aquel que te creó para que fueras lo que Él pensó que tú fueras.
Haga click en el siguiente link para escuchar este sermón de 27 minutos...
http://f.cl.ly/items/3F1A1715193R2w211E2r/12-05-20%20Llenando%20la%20brecha.mp3

Wednesday, March 28, 2012

Joven y alocada - Vieja y sensata.


Desde que el mundo es mundo ha existido la coprolalia o cacolalia (la tendencia patológica a proferir obscenidades). Hay una ciencia que se llama latrinología, que aunque ustedes no lo crean, se dedica al estudio de los escritos en la pared de los baños.
Todos, tarde o temprano, hemos sido expuestos, algunos violentamente, a la pornografía y a la vulgaridad. En buen chileno, "a hablar de la cintura para abajo". Este tipo de vocabulario que describe en forma soez y grosera los genitales y su función reproductora, uno no lo aprende con su familia, sea esta familia "evangelión" o "catolikein". Esto se aprende en la calle y procuramos dejarlo en la calle también. Antes de los 6 años de edad yo había escuchado ciertas palabras groseras en boca de los borrachitos que entraban a la botillería de mis padres a comprar vino. Aún en su borrachera eran caballerosos para no decir garabatos en frente de las damas. Dentro de la casa jamás escuché malas palabras, bueno, con excepción de mi hermana que las aprendía en la calle y al quererlas practicar en la casa le daban una buena zumba. A partir de primero básico, en forma traumática comencé a oír en la escuela palabras que no entendía, pero que tampoco me atrevía a preguntarle a mis padres su significado. Mi léxico coprolálico aumentó una vez que aprendí a leer las palabras escritas en "las casitas" (el baño) de la escuela.
Han pasado muchos años de eso. Hoy, tristemente me doy cuenta que esa manera de hablar que tenían los alumnos en ausencia del profesor, o ese vocabulario que se leía en los baños públicos, o el léxico que manejan los "Académicos de la Lengua" (como se hacen llamar los cómicos más groseros de la farándula chilena) se ha introducido en el internet, en la tele y esta semana entra con gloria y majestad al cine con esta película premiada en el extranjero. Ahora la orden es enfocar. Enfocar la cámara, la mente y los deseos desde la cintura hacia abajo. La vagina, que debería ser territorio privado de la Joven y Alocada, se ha transformado en dominio público chileno y no precisamente con ese nombre. La película viene con dos ganchos más: la apología a vivir los impulsos biológicos homosexuales, y la ridiculización del cristianismo, en este caso envuelto en el paquete evangélico.
Conozco a la familia de la Joven y Alocada. Su abuela es una de las ancianas más agradables, educadas y abierta de mente que conozco. Es una fiel y equilibrada cristiana. Sus tíos han sido mis amigos y compañeros de ministerio. Nuestros hijos crecieron y se formaron en la iglesia. Sus padres fueron miembros de la iglesia cuando se estaba formando, luego emigraron a otra congregación. A sus hijas les tengo un tremendo cariño y aprecio, las veo como mis sobrinas (aunque es posible que ellas me vean como el tío pesado, mala onda y regañón). Ellas son lindas y muy educadas. Educadas en el sentido que tienen una inteligencia sobre el normal de la chusma. Poseen títulos universitarios, una de ellas a nivel doctoral y tienen un manejo del idioma que ya me lo quisiera yo. Aunque se han apartado de la fe, me gusta leer lo que escribe la mayor, pues desafía mi fe y me hace volver con frecuencia a las palabras de San Pedro: "Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes". Su vocabulario tiende a caer en la grosería, pero cuando se propone ser seria hemos tenido un intercambio de opiniones muy enriquecedor y respetuoso.
Ahora bien, si ellas no lo saben, somos muchos, demasiadas, las personas que les amamos de corazón y que hemos estado sufriendo ante este destape sexual y ante este ataque al cristianismo. He notado que el mundo evangélico ha reaccionado con un silencio confuso, especialmente los que les conocen personalmente. El tema es tan provocador, tan transgresor y vergonzoso para las iglesias y para la mayoría de las familias que se ha preferido no tocarlo.
Me imagino que la reacción de los cristianos de un estilo más fanático o "fundamentalistas", como les llaman ahora, será la protesta airada con carteles que anuncien la condenación al infierno de la Joven y Alocada junto a sus secuaces. Pero estoy seguro que la gran mayoría de los cristianos evangélicos pasará esta amarga copa con una gran tristeza y en silencio.
En el mundo de las artes se está dando una tendencia. Acercándose la fecha de Semana Santa el canal National Geographic casi siempre presenta un tema en contra del cristianismo, como el Evangelio de Judas, el supuesto osario de Jesús, etc. En viernes santo del año 2006 el fotógrafo Marcelo Gamonal pretendió presentar una gigantografía en un céntrico lugar en Santiago de Chile (yo no vivo en Chile y no sé si lo logró). La gigantografía se titulaba “El hijo de perro”. En esa fotografía aparecía, Jesús crucificado, su madre María y un perro. Jesús era personificado por Patricio Egaña, un homosexual de 60 años. Aparecía representando a un Cristo gay con sunga color lila, y una femenina corona de reina. La virgen María era representada por la modelo Ximena del Solar, vestida como monja lujuriosa, semi desnuda mostrando sus pechos. El Espíritu Santo estaba personificado por un perro embalsamado al que se le atribuía la paternidad de Jesucristo.
Ese era un ataque frontal a los dogmas del cristianismo. Seis años más tarde les toca "apechugar" a los evangélicos próximos a celebrar la resurrección de Jesús en Semana Santa. Esta vez el embate no viene de gente externa, ateos o sacrílegos. La crítica o la burla esta vez viene de una mujer formada en nuestras filas, en nuestra subcultura que se sabe la Biblia al revés y al derecho, como buena cristiana. Es verdad que ella se formó (o deformó) en una iglesia particular que algunos hoy catalogan de secta evangélica. Esa expresión particular de "canuteo grosso", como decía la hermana mayor en sus años de adolescencia, colisionó con la mente privilegiada y la pluma ágil e irreverente de la Joven y Alocada. Fue, como lo llaman los astrólogos, una alineación perfecta de planetas que ocasionó un gran terremoto. En esta alineación predomina Venus (con una sensualidad grosera) y Marte (con belicosidad burlona).
Me costó sentarme a escribir, pero con humildad les digo que esta es nada más la opinión de un pastor cristiano que anhela llevar, en todo tiempo y en todo lugar, las palabras amorosas y consoladoras de Jesucristo. La iglesia está entendiendo en estos días que su labor no es condenar. Jesús le dijo a la mujer pecadora "ni yo te condeno". También la Escritura nos dice "Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de Jesús". Es verdad que en el Antiguo Pacto se condenaba a muerte al varón que se "ayuntaba" con varón, al que tenía relaciones con un animal, e incluso al que maldecía a sus padres. Pero la Iglesia Cristiana no es parte del Antiguo Pacto, sino del Nuevo Pacto realizado por Dios a través del sacrificio perdonador de Cristo.
No condeno a la Joven y Alocada, sólo trato de entender su sufrimiento, su confusión, su rabia que pasó en sus años de evangélica. Ella tiene la edad de mis hijos. Aclaro, mis hijos no son perfectos, sin duda que, como todos los niños criados en familias creyentes, han tenido batallas con su sexualidad, con el alcohol, con las drogas, con la bulimia, con los complejos, con la violencia, con el suicidio y principalmente una tremenda bronca con la fe de sus padres. A veces me encuentro pensando que uno de mis tres hijos hubiera sido mi propio Joven y Alocado/a, pero me sacudo ese pensamiento doloroso y le doy gracias a Dios que así no fue. Aún así, no soy tan ingenuo para no pensar que mis angelitos también han de haber escrito estupideces en el Facebook o que han despotricado en un diario de vida en contra mío y de la iglesia.
También me gustaría que la Joven y Alocada y todos los que le avivan la cueca, o se sientan identificados/as con ella, pudieran pensar un momentito en este tema trascendental que es el cristianismo, la iglesia, la revelación de Dios a la humanidad. Por un lado mencioné las palabras de Jesús "ni yo te condeno". Esa frase la terminó con las siguientes palabras "vete y no peques más". El cristianismo sigue, hasta el día de hoy, lidiando con la condena y el pecado. Estamos aprendiendo a no condenar, pero también estamos obligados a señalar la falta, el pecado y ayudar a la gente a recibir el perdón de Dios y vivir una vida plena. No crean, muchachos, que los pastores estamos aquí para tirar piedras. No, Dios nos ha llamado para comprender su dolor, su rabia, su irrespeto. No crean que nos llevamos metidos en la iglesia leyendo la Biblia. Nuestros horarios son tan complicados. A veces respondiendo una llamada a las tres de la mañana de una madre que está peleando con su hija; o visitando a una niña que se quiere suicidar; o llorando en el funeral de un joven que ha muerto de Sida; o consolando a una familia cuyo hijo, en una noche de juerga, se quitó la vida. Nos movemos dentro del dolor humano. Andamos recogiendo los pedazos de vidas destrozadas y tratando de traer la paz y la bendición de Dios ante tanta calamidad.
Nosotros leemos nuestra Biblia y en ella buscamos dirección y respuesta a nuestras preguntas. Y créanme, he buscado mucho una dirección de Dios en estos meses desde que salió el artículo en el periódico anunciando la historia de una muchacha evangélica bisexual que escribe un blog que se transformará en película. Perdónenme si les ofendo, pero esto es lo que hallé en la Palabra de Dios. 2 carta de San Pablo a Timoteo capítulo 3: Ten en cuenta que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. La gente estará llena de egoísmo y avaricia; serán jactanciosos, arrogantes, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, insensibles, implacables, calumniadores, libertinos, despiadados, enemigos de todo lo bueno, traicioneros, impetuosos, vanidosos y más amigos del placer que de Dios. Aparentarán ser piadosos, pero su conducta desmentirá el poder de la piedad.
A simple vista he visto en estas semanas publicaciones, propaganda y controversias en torno a la Joven y Alocada en donde se nota mucha jactancia, arrogancia, desprestigio de lo bueno, insensibilidad, ímpetus y sobre todas las cosas, más amistad y preferencia por el placer que por Dios. Entiendo que la película exalta el placer sexual lésbico y la falta de respeto hacia los padres. Discúlpenme, pero esta carta de San Pablo ha sido mi lente de análisis social. Quizás Freud podrá explicar la fascinación que tiene la Joven y Alocada con el sexo y la cacolalia. Quizás Darwin podrá explicar cómo la evolución nos ha llevado a considerar los actos homosexuales como parte natural del proceso evolutivo. Quizás los sociólogos nos podrán explicar por qué la sociedad, no sólo la chilena, ha llegado a este punto de aceptar fotografías de vaginas en llamas por doquier como propaganda de un film. Quizás muchas ciencias y estudios podrán traer explicaciones racionales a este fenómeno. Los cristianos, sin embargo, buscamos consuelo, explicación y dirección en los principios de Dios establecidos en la Santa Biblia.
Mi corazón se duele enormemente por los padres de la Joven y Alocada. Los conozco, son personas agradables a quienes Dios les regaló tres hermosos hijos. A veces me sorprendo pensando en ellos y se me forma un nudo en la garganta. Ellos, a la vez que yo, tienen más de 50 años de edad, es decir, estamos más allá del límite de lo que los jóvenes llaman "viejo".
Estoy seguro que los padres de la Joven y Alocada están arrepentidos de muchas barbaridades que hicieron en su juventud. Así es la naturaleza humana, en la juventud somos alocados y en la vejez somos sensatos.
Como quisiera apurar el reloj del tiempo para avanzar 20 ó 30 años con la esperanza de ver a la Joven y Alocada como una Vieja y Sensata. Dios no tiene apuros, yo sí. La vida da muchas vueltas. El hijo pródigo volvió a los brazos de su padre. Jacob volvió a besar a su hermano Esaú. Oseas volvió a reconciliarse con su alocada esposa. Norma McCorvey, la causante de la revolución del aborto en EEUU, hoy es una activa defensora de la vida del que está por nacer.
Oramos al Señor para que en el año 2042 los periódicos de Chile anuncien que la Joven y Alocada se ha transformado en Vieja y Sensata.

Saturday, March 17, 2012

La Tierra del Sol Naciente


Entre mis curiosidades encontré este artículo que escribí en mi visita a Japón el año pasado. Ahora mi esposa Nona y mi hija Alondra están de visita en Okinawa esperando que mi hija Paloma dé a luz a mi tercer nieto Cai. Así es que es buena ocasión para publicar el escrito.

La Tierra del Sol Naciente.
Sábado 16 de abril de 2011.

Estoy sentado en un tranquilo café ubicado en un rincón de la terminal #1 del aeropuerto de Narita en Tokio. Me quedan más de cuatro horas de espera para tomar la conexión que me llevará a Los Ángeles dejando atrás la tierra del Sol Naciente, la cual visité durante 19 días.
La apacible música que se escucha en el Excelsior Caffé es bossa nova brasileño. Los amplios ventanales me muestran la gran cantidad de aviones que despegan y aterrizan en Tokio.
Anticipando la buena cena que comeré en el avión de Singapore Airlines, me he limitado aquí a servirme sólo una taza de té Darjeeling con leche acompañado de un alfajor argentino de chocolate que le robé a mi hija al salir de su casa, esta mañana, en la base de la Fuerza Aérea de los EEUU en la isla de Okinawa.
Mi esposa Nona se quedó nueve días más para disfrutar la rica hospitalidad que nuestra hija Paloma y su maravilloso esposo Cori nos han brindado. Y de una vez lo digo: este viaje, aunque largo, atractivo y diferente, marcó muy positivamente nuestra herencia de familia por dos razones. Primero, porque estando aquí en Japón nació nuestra segunda nieta Rio Emileen Soto a 7500 millas de distancia en Tennessee (12000 kms). Nona estuvo despierta toda la noche del viernes 8 de abril, llamando a cada hora a Rosie y a Karlo por medio del maravilloso invento tecnológico llamado “Facetime” (teléfono con imagen). La niña nació el 8 en EEUU, ya era el sábado 9 aquí en Japón. Fue maravilloso verla “calientita”, recién salida del horno, llorando a todo pulmón. “Niña, entras a esta vida llorando, mientras todos reímos a tu alrededor. Procura vivir de tal manera tu vida que mueras sonriendo, mientras todos lloren a tu alrededor”.
La segunda razón familiar de este viaje fue la de visitar por primera vez en su casa a nuestra hija, la señora Bemis y a su esposo Corigan. Si bien es cierto, no había en nosotros gran preocupación por su vida matrimonial, sí teníamos cierta curiosidad de ver “en terreno” su situación. Y todo por el hecho de que al susodicho (hoy mi querido yerno) no lo habíamos conocido mucho. A Cori lo vi una o dos veces cuando Paloma y él eran amigos. La tercera vez que lo vi fue en un almuerzo a solas en que me citó a un restaurante para pedir la mano de mi hija primogénita. No pasaron más de seis semanas cuando ya estaban casados y viviendo en Japón.
Paloma ha sido siempre muy comunicativa y constantemente nos ha estado demostrando lo feliz y bendecida que se siente al haberse casado con este hombre. Por fin vinimos a verles y, obviamente, no pude dejar de bromearles constantemente por el show que estaban actuando en frente nuestro. La verdad es que para los padres el ver a sus hijos felices caminando por la senda correcta es la bendición más grande a experimentar.
Cori y Paloma son fieles creyentes en el Señor. Asisten a una iglesia bautista y en cada comida “rezan” una oración que Cori trae de su trasfondo católico. Su departamento es hermoso, se ve la mano disciplinada de limpieza y orden. Cori es hacendoso, ambos se complementan. Dios les ha dado el don de hospitalidad, compasión y pastoreo. Vienen a su casa parejas de amigos que buscan su compañía y consejo, a causa de su carácter y buen ejemplo. También acogen a soldados solteros ya sea para comer, ver películas o jugar juegos de mesa, especialmente en los feriados nostálgicos.
Paloma trabaja como profesora asistente para niños limitados mentalmente en un liceo (secundaria). Ella no tiene necesidad de extra limitarse en sus funciones, sin embargo ayer decidió hacernos pasar la tarde con una de sus alumna, Neshia de 19 años, una niña con síndrome de Down de raza negra, quien vive sola con su padre desde que su madre la abandonó al nacer.
La tarde la pasamos viendo la película Matilda y luego nos fuimos a jugar bowling y a comer al Chili’s con esta simpática muchacha. Aquí vi otra faceta de Cori: su cariño y compasión por los desvalidos. Yo ya conocía eso en Paloma.
Ahora dejaré el tema de la familia a un lado, sin antes decirles que si lo que Cori y Paloma hicieron fue un show, entonces se merecen un Óscar.
Déjenme ahora hablarles de esta fascinante tierra nipona. Describiré a los japoneses con cinco adjetivos: amables, honestos, formales, disciplinados y limpios, pero, para que vean que quiero ser objetivo, también he buscado cinco defectos que veo en ellos: inexpresivos, supersticiosos, aislados, inflexibles y, algo que mencionó mi esposa, no tienen sentido de la moda.

Amables: hay momentos en que tanta amabilidad parece irrisoria. Los nipones no se abrazan ni se dan la mano, pero se inclinan haciendo reverencias. Después de dos o tres días aquí uno se contagia con la “inclinadera” y comienza a agarrar la onda inclinando la cabeza o la espalda en 45 grados. Las transacciones comerciales son muy amables. Ellos no reciben ni dan el dinero en la mano, sino que en una pequeña bandeja. Cuando hay trabajadores en las calles o veredas, siempre hay dos o tres obreros con guantes blancos indicándole al público el desvío con reverencias. En las tiendas y en los restaurantes atienden con tal amabilidad que pareciera que en todo momento estuvieran pidiendo perdón por cualquier inconveniencia.
La primera muestra extrema de amabilidad la vimos en el vuelo de 12 horas entre Los Ángeles y Tokio. Las azafatas estaban vestidas muy femeninamente con riguroso peinado. Le comenté a Nona “que diferencia con las azafatas de Lan Chile”. Y no es que desprecie a mis compatriotas, pero pareciera que las azafatas chilenas te quieren dar a entender que aunque te están prestando un servicio como, digamos, de sirvienta, ellas en su manera de hablar y en sus modales te comunican que son de clase media alta, que están ahí porque hablan inglés y que tienen ese trabajo solamente como un pasatiempo como excusa para viajar por el mundo. Las empleadas japonesas, en cambio, te dan a entender que están ahí para servirte y repiten constantemente “sorry for the inconvinience” (disculpe usted la inconveniencia).

Honestos: para ilustrar esta excelente cualidad nipona me acabo de levantar de la mesa en donde estoy escribiendo para ir al baño. Por pura precaución me llevo conmigo el pasaporte. Dejé en la mesa, a vista del público, mis dos maletas, mi bolso con mi computadora portátil, y sobre la mesa mi lector de libros electrónicos Kindle. No les miento, sí sentí un poquito de temor mientras estaba sentado en los impecables baños (de eso hablaré más adelante), imaginándome que en un dos por tres en vez de estar en Japón estaba en algún lugar de América Latina y tendría que subirme al avión tan sólo con mi pasaporte en la mano. Pero, gracias a Dios, estoy todavía en Japón, en una sociedad que tiene el sentido de la honestidad más elevado del mundo, sin ser ellos una sociedad cristiana y haciendo, con esta virtud, que “ascuas de fuego”, como dice la Biblia, se amontonen sobre las cabezas de las naciones cristianas deshonestas. (La versión más moderna de la Biblia dice: “que les arda la cara de vergüenza”). Aquí en el aeropuerto he visto carritos con maletas “abandonados” fuera de los restaurantes, mientras la gente, despreocupadamente, come dentro.
La honestidad japonesa impide que la gente acepte propinas. Si dejas propina el mesero saldrá corriendo detrás tuyo para devolverte el dinero que, según él, se te quedó en la mesa.
Recuerdo la anécdota que me contó mi amigo Fernando Gutiérrez que visitó Japón hace algunos años y dejó olvidada su cámara fotográfica en el tren. Dio aviso y la cámara la trajeron de vuelta en el tren que venía en sentido contrario. Los funcionarios se deshacían en disculpas como si hubiera sido falta de ellos.
Sí, hay gente mala y mafiosa en Japón, pero ellos no hablan de eso, es un tema tabú. La mafia se mueve mucho en el mundo de la construcción, la prostitución y las drogas, pero no se menciona y el consejo es que si no te metes con ellos, ellos tampoco te molestarán.

Formales: en este punto me refiero al respeto de las reglas comunitarias. Obviamente la formalidad les viene de la amabilidad, la disciplina y el respeto. Ellos no son parte de la cultura individualista, su cultura es colectiva, por lo tanto prima en ellos el bien común antes que el personal. Por eso mantienen formalidades en los negocios, en los saludos, en la vestimenta. La mayoría de los hombres que trabaja en oficinas viste de traje y corbata. Los trabajadores manuales usan unos pantalones anchos y una gorra con cubre cuello. No son bulliciosos, no se ríen a carcajadas, no estornudan estrepitosamente, más bien hacen un estornudo de gato, como le llamo yo. Tampoco son desordenados al conducir, respetan las leyes del tránsito. Hacen ordenadas cola para subirse a los buses. Todo mundo usa uniforme, están orgullosos de usarlo. Los choferes de taxi usan guantes blancos al igual que la policía. En algunas tiendas al pagar te hacen firmar con formalidad el recibo.

Disciplinados: todo mundo cruza en las esquinas. Los padres pueden ir a dejar a los niños a la puerta de la escuela solamente la primera semana de clases, a partir de la segunda semana se requiere que los niños caminen solos por donde deben ir con absoluta disciplina. De hecho, nuestros amigos chilenos que viven en Tokio nos mostraban el parque hasta donde les era permitido a ellos llegar con su hija, pues de ahí en adelante la niña debía caminar con sus amigas a la escuela de ida y de vuelta.
Todos los vehículos se estacionan en reversa en los estacionamientos públicos. Esto se me hizo curioso y pregunté el por qué. Me contestaron que era una disciplina basada en la consideración por el otro y también para hacer de la salida, en caso de emergencia, algo ordenado ya que todos irán mirando al frente sin esforzarse por “recular” en el caos. (La palabra “recular” está en el diccionario por si acaso. Nona me la rebatió fuertemente, pero es una palabra, aunque fea, apropiada).
Hay edificios de oficinas o departamentos privados en donde uno ve en la puerta muchos zapatos “estacionados”. Eso da a entender cuánta gente hay adentro. Y al igual que los automóviles, todos los zapatos están mirando hacia la calle por lo mismo, en caso de emergencia, es más fácil calzárselos sin alboroto y arrancar sin tropiezo.

Limpios: yo había escuchado al pastor Juan Carlos Ortiz decir que los occidentales comemos en grupo y nos bañamos solos, en cambio japoneses, comían solos y se bañaban juntos. Tal parece que así es. El baño tiene un tremendo valor para ellos. Los departamentos son pequeñísimos, aún así tienen un cuartito, aparte del cuarto del inodoro, en donde tienen una tina para el agua caliente aparte de la ducha. En la tina entran limpios ya, y la comienza a usar la visita, y luego por orden de edad, a veces hasta dos personas en la tina. Es una tradición una ceremonia para relajarse.
A la entrada de los restaurantes, en el lobby, tienen lavamanos. Y lo que a mí más me gustó fueron los inodoros que tienen un panel con varios botones. Los botones tienen dibujos y palabras en japonés. Así es que la primera vez que entré a un baño público en una gran tienda, no me animé a presionar ningún botón, aparte del de la cadena, por supuesto. Le pregunté a mi amigo la diferencia entre dos botones parecidos. Él se rió y me dijo que uno era para echar agüita por delante y otro por atrás. El de atrás se llama “oshiri” (esa palabra sí que me la aprendí, significa trasero). Entonces la ceremonia va más o menos así: uno prende el botón de calefacción del asiento, luego se sienta, hace sus necesidades y al final aprieta el botón que dice “oshiri” y uno ajusta la temperatura del agua y sale un chorro a presión, me imagino que guiado por rayo laser, porque nunca falla, ni salpica, sino que llega justo donde tiene que ir. Uno se limpia y seca como de costumbre y sale con una sensación de limpieza extrema.
Un día estábamos visitando un antiguo templo pagano en un parque y quise visitar un baño público por pura curiosidad ("Yeah, right", dice la Nona). Lo que pasa es que en ese parque había gente que se veía más popular, menos adinerada, etc. Sin embargo el baño estaba excelentemente limpio. Eso sí que en ese caso no había tazas sino los típicos hoyos en el suelo que uno ve en el oriente. Aún así, la higiene del lugar era muy buena.
Y para terminar, sin ahondar mucho, lo negativo de los japoneses: Bajo su amabilidad hay siempre una máscara de inexpresión. Ellos muestran modales, pero no sentimientos. Uno no sabe cómo se sienten, de hecho se incomodan cuando tienen que mostrar alegría o tristeza. También son supersticiosos producto de su religión Shinto y la influencia del budismo. Creen en la protección del perro que parece león y lo ponen como escultura en los parques o en las entradas de las casas o los techos como protección en contra de los terremotos o de los tifones, en el caso de Okinawa. Las tumbas tienen una pequeña explanada con un par de asientos en donde los familiares van a menudo a comer en presencia del muerto y le dejan botellas de licor de arroz. Los japoneses son insulares, es decir habitan en islas, por eso es que son aislados. Tienen una gran desconfianza con los extranjeros y demuestran su amabilidad, pero no la aceptación del otro. A los visitantes se les tolera y se les acepta su conducta bulliciosa, su vestimenta extravagante, sus modales extrovertidos, sencillamente porque son “los de afuera”. Tienen un tremendo sentido de agradecimiento con los norteamericanos que levantaron económicamente a este país después de la Segunda Guerra Mundial haciendo de Japón una potencia mundial. Pero ellos, debido a su historia milenaria de aislamiento, todavía miran con recelo todo lo que venga del otro lado del mar.
Los japoneses son inflexibles, mantienen sus tradiciones y su respeto milenial. Hay mucha tecnología y novedades modernas en Japón, pero la sociedad en sí es inflexible lo cual irrita, pero a la vez le da a ellos un sentido de estabilidad. Y por último, algo que mencionó mi esposa, ellos no tienen sentido de la moda. Yo no me fijé mucho en eso, pero Nona sí y con frecuencia me decía que mirara a alguna mujer y viera la mala combinación de prendas y de colores. Definitivamente Japón no es Italia en donde todo tiene estilo, desde los zapatos y las carteras hasta los autos y los refrigeradores. Los japoneses son muy sencillos en su amoblado y en su ropa.
Una cosa que me ha intrigado es el poco avance del cristianismo en Japón. Hoy solamente menos del uno por ciento de la población japonesa es cristiana. Hay 509.000 católicos y 500.000 protestantes. Quizás el gran error ocurrió cuando Francisco Javier, el primer misionero enviado por Portugal en el siglo 16, al bautizar a los convertidos les daba un nuevo nombre portugués y los hacía vestirse y vivir como europeos. Recién a partir de 1871 se permitió libertad a los cristianos para predicar. Y he aquí un dato muy curioso: aunque los cristianos son menos del uno por ciento, siete primeros ministros de Japón han sido cristianos, tres católicos y cuatro protestantes.
Mi oración es que el Señor Jesucristo, el sol de justicia, pueda brillar en la tierra del sol naciente y que los cristianos japoneses puedan tener el valor y el poder de Espíritu Santo para esparcir el evangelio. Y ojalá que los turistas y trabajadores occidentales cristianos no estorbemos el proceso.

Thursday, February 23, 2012

El pequeño y sucio secreto del pastor.

Aquí les regalo este excelente artículo que traduje del inglés. Mi oración es que les sirva a cada pastor y a cada oveja del rebaño del Señor. Bendiciones.


El pequeño y sucio secreto del pastor.
Por Phillip Wagner en http://www.philipwagner.com/article/a-pastors-dirty-little-secret/

Peter Drucker, el ya fallecido gurú de liderazgo dijo que los cuatro trabajos más difíciles en Estados Unidos (y no necesariamente en ese orden) son:
1- Ser presidente de los Estados Unidos.
2- Ser presidente de alguna universidad.
3- Ser gerente general de algún hospital, y
4- Ser Pastor.
¿Será verdad eso? Los pastores aman a Dios y aman a la gente. Ellos oran por la gente, guían a la gente a tener una fe en Jesucristo y enseñan la Palabra de Dios.
Ese es un trabajo de ensueño. Puedes leer la Biblia todo el día, orar, jugar algo de golf y predicar. ¡Yo quiero hacer eso!
Aquí les va el secreto: ser pastor es un trabajo muy duro, no es para gallinas.
La verdad es que el trabajo de un pastor puede ser de 24/7 y conlleva desafíos únicos. Algunos pastores se desgastan tratando de ayudar a la gente. Algunos hieren a sus propias familias porque se envuelven demasiado en el ministerio. Otros florecen en su ministerio y en su vida personal.
Aproximadamente el 85% de las iglesias en Estados Unidos tienen menos de 200 personas. El 60% de las iglesias tienen menos de 100 personas. El promedio de tamaño de las iglesias en EEUU es de 89 personas, según la investigación del Grupo Barna. El personal es pequeño y las necesidades son grandes. En muchas situaciones el pastor tiene que ser un maestro de Biblia, contador, estratega, visionario, técnico en computación, consejero, orador público, director de alabanza, guerrero de oración, mentor, entrenador de líderes y levantador de fondos.
¿Quién podría llenar todos esos requisitos?
90 % de los pastores han dicho que el ministerio llegó a ser una cosa totalmente diferente de los que ellos pensaban que sería antes de entrar al ministerio.
70% dice que ahora tienen una más baja auto-estima que la que tenían cuando recién comenzaron.
En lo que a mí concierne, me encanta ser pastor. Tengo un gran personal, tenemos excelentes personas en nuestra iglesia y estoy satisfecho aunque pase por períodos buenos o etapas difíciles. Por supuesto que es más fácil estar “satisfecho” cuando las cosas marchan bien. Tengo muchos amigos que también son pastores. Mi matrimonio es fuerte y soy un mejor hombre por causa de mi tiempo en el ministerio.

Algunos de los problemas únicos que enfrentan los pastores:

1- La crítica -
Los pastores pueden ser criticados por mucha gente y por una infinidad de cosas:
“La música está muy fuerte. La adoración es muy corta. Es muy larga”.
“Los sermones no son profundos. Son muy largos”.
“El pastor se cree muy importante, me tomó tres semanas para lograr una cita con él”.
“Habla mucho sobre el dinero”
“Pastor, ¿Puedo hablar un minutito con usted?”. Esta simple petición puede causar en la mente del pastor este pensamiento: “Ay, Señor, y ahora ¿Qué hice?”.
Nosotros los pastores debemos encontrar la forma de no tomar la crítica tan a pecho y aprender de algunas verdades que pueden estar escondidas detrás de la crítica.

2- El rechazo -
Hay miembros que se retiran, hay líderes que se van y amigos del pastor que lo abandonan. La verdad es que - la gente se va.
Mientras más pequeña es la iglesia, más se nota cuando alguien se va. Algunos se van por decisiones razonables, mucho se van de una manera imprudente. La gente también se va de las iglesias grandes, y se van por miles.
También hay gente que se va de la iglesia de Marcos Witt y de la iglesia de Dante Gebel.
Cuando nuestra iglesia ya tenía 150 personas y alguien se iba, era muy decepcionante. Yo trataba de consolarme pensando, “es posible que se me estén yendo por docenas de aquí de mi iglesia, pero hay miles que se le han ido a Jack Hayford y él sí que es un gran pastor”... Pero ese pensamiento era consuelo por solo un minuto.
“Me voy”. “Queremos algo más espiritual”. “Mis necesidades no se están supliendo en esta iglesia”. Estos comentarios parecieran un rechazo personal.
Todos los pastores hemos escuchado “no me estoy alimentando aquí”. Bill Hybels lo ha oído. Wayne Cordero, Dino Rizzo, Ed Young, Craig Groeschel, Steven Furtick y Matthew Barnett también lo han oído. ¿Verdad? ¿No se sienten nutridos en esas iglesias con esos pastores? ¿Cómo será posible?
Una de las virtudes más difíciles de adquirir es tener “una piel dura y un corazón blando”. Amar a la gente, no tomarlos tan en serio y no tomar las cosas tan personalmente. “Ahhh, OK. Señor, ayúdanos”.

3- La traición -
El confiarle a algunos miembros de la iglesia nuestras cargas personales muchas veces nos puede perjudicar. Es posible que ellos terminen diciéndole a otras personas los asuntos íntimos del pastor. Los empleados de la iglesia tienen la capacidad de echar a los miembros. El pastor a veces le confía el púlpito o le da un título y esa persona usa esa influencia que les han dado para sacar a la gente de la iglesia. El beso de Judas.
El que el personal de la iglesia cause problemas es traición. Hay pastores que piensan, con razón, “te estoy pagando para que soluciones problemas. Yo puedo conseguir los problemas gratis, no necesito pagarle un salario a alguien para que provoque los problemas”.
Un 40% reporta un conflicto con un miembro de la iglesia por lo menos una vez al mes.
El 85% de los pastores dijeron que el problema más grande es que están cansados de lidiar con gente problemática, ejemplo: ancianos, diáconos, directores de alabanza, miembros de la directiva y pastores asociados que están descontentos.
La primera razón por la cual los pastores dejan su ministerio es porque la gente de la iglesia no está dispuesta a seguir la misma dirección y meta que tiene el pastor. Los pastores creen que Dios les quiere llevar en una dirección, pero la gente no está dispuesta a seguirles o a cambiar.
El 40% de los pastores dice que ha pensado en abandonar su pastorado en los últimos tres meses.
Nosotros los pastores debemos encontrar la manera, con la gracia de Dios, de amar a la gente como que si nunca nos hubieran dañado antes.

5 - La soledad -
¿Quién es mi amigo? ¿En quién puedo confiar? Si le cuento a otro pastor mi problema, ¿Me irá a criticar, le dirá a otros o me tratará de otra forma en el futuro?
El 70% no tiene a alguien a quien pueda considerar un amigo cercano. ¿Son mis amigos verdaderamente mis amigos, o son miembros de la iglesia que como amigos pasajeros se irán cualquier día?
Las amistades verdaderas son cruciales para una vida plena, especialmente para el bienestar de un pastor. Ponga especial esfuerzo en esa área.

6 - El cansancio -
El 50% de los ministros no duran más de 5 años.
El 70% sintió el llamado al ministerio antes de comenzar un ministerio, pero después de tres años como pastores, sólo el 50% siguió sintiendo el llamado. Mantenerse personalmente refrescado es un arte y una ciencia, y es extremadamente importante.
Cuando llega la fatiga la fe tiende a disolverse. El cansancio cambia nuestra interpretación de las cosas. La falta de tiempos de descanso puede hacernos ver un vaso que está a la mitad, no sólo medio vacío, sino que también sucio, contaminado y venenoso.

7 - Frustraciones y decepciones.
Las decepciones vienen de muchas maneras.
En las congregaciones pequeñas el salario anual de un pastor está entre los USD 35.000 y los USD 40.000. Hay muchas cosas que un pastor con este salario no puede hacer con su familia cuando otros a su alrededor ganan más.
Hay muchas áreas en el ministerio en que definir el “éxito” es difícil. Los pastores tenemos la tendencia a ser muy duros con nosotros mismos. Trabajamos en un área en que el buen trabajo y el buen esfuerzo no siempre se traduce en un éxito garantizado.
Muchos pastores trabajan duro, pero les falta un “factor X”. Son buenas personas, creyentes sinceros, aman a Dios, conocen la Palabra, tienen satisfacción en sus sermones, pero de alguna manera hay algo que no encaja. Es muy frustrante.
Es como si un líder de alabanza que ama a Jesús y tiene una gran voz musical, de alguna manera no puede llevar a la gente a una experiencia de adoración efectiva.
Algunos días los líderes se sienten como que pareciera que no pueden hacer nada bien. De repente las cosas están yendo mejor y entonces uno de los líderes de la iglesia cae. A veces las cosas marchan bien y de repente un par de los mejores diezmadores abandona la iglesia.
La iglesia necesita dinero, pero el pastor no quiere poner mucho énfasis en el dinero. No todo se basa en el dinero, pero al final todo se basa en el dinero.
Todo esto puede ser muy abrumador.
4.000 iglesias nuevas se fundan cada año y 7.000 cierran sus puertas.
Más de 1.700 pastores dejaron el ministerio cada mes el año pasado.
Más de 3.500 personas por día dejaron la iglesia el año pasado.
El 50% de los pastores se siente tan desanimado que si pudieran dejar el ministerio lo harían, pero no tienen otra forma de ganarse la vida.
El 45.5% de los pastores dice que han experimentado depresión o extremo cansancio al punto de necesitar tomar permiso de ausencia de su trabajo.
Este no es el caso de todos los pastores. De hecho, muchos de los que conozco han sido capaces de manejarse bien con estos asuntos.

Cómo es que los cristianos y los miembros de la iglesia pueden ayudar.

1- Ore por su pastor: ore por guianza, protección, amigos saludables, por su matrimonio y su familia.
2- Proteja a su pastor de la mejor manera posible, no permita el chisme ni la crítica. ¿Cómo podría usted servir y solucionar los problemas para evitar la sobrecarga del pastor?
3- Anime a su pastor. Déle gracias por su trabajo y su ministerio. Déle gracias por su sacrificio. Dígale de algún tiempo específico en el cual usted o alguien que usted conoce experimentó un cambio de vida en la iglesia. Honre a su pastor delante de otros. Déjele saber que está orando por él.
De acuerdo con el reporte de la investigación Barna, la profesión del pastor está ya entre las profesiones menos respetadas, un poquito más arriba de vendedor de autos.

A los pastores:
¡No se rinda, pastor! La persistencia es poderosa. ¡Siga adelante! Su trabajo, su labor de amor y su sacrificio realmente cuenta.
Yo sé que lo que menos quiere oír un pastor es otro sermón. Pero estos pasajes me han ayudado mucho. Aférrese a la Palabra de Dios para su vida.
Así que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada. Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido. Hebreos 10.35-36.
No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. Gálatas 6.9.
Tenga cuidado de no caer en la trampa de la comparación. Mirar otros ministerios puede ser inspirador, pero compararse con otras iglesias puede ser destructivo y decepcionante.
Hágase de nuevos amigos pastores. Busque acceso a nuevas influencias, nuevos líderes, iglesias o ministerios que están haciendo algunas cosas diferentes.
Descubra algunas ideas y puntos de vista frescos. A veces sólo basta una o dos ideas nuevas para cambiar la situación que nos rodea.
Algunos pastores que están batallando o quizás ya no están en el ministerio es posible que tengan algunas heridas que no han resuelto. Les animo a buscar sanidad. Busquen consejería, encuentren un grupo de Celebrando la Recuperación, equípese con recursos para sanar y comparta sus secretos con gente confiable. Recuerde que usted está tan enfermo como los secretos que tiene.
Pastores, ¡Les amo!

Phillip Wagner.

*El Instituto Fuller, George Barna y Pastoral Care Inc. Proveyeron las estadísticas que he usado en este escrito.

Saturday, November 12, 2011

Junípero y Ronald.




He aquí la breve historia de dos hombres que conocí hoy. Como no les sé sus nombres me imaginé las dos estatuas que están representando al estado de California en el Capitolio de Washington D.C.: Junípero Serra y Ronald Reagan. Ya les explico por qué. Junípero era un fraile franciscano español que practicaba un voto de pobreza, se vestía sencillo y de color café, y su misión de vida fue construir las misiones en California en donde se acogía a los indios y se les ayudaba a progresar material y espiritualmente (por lo menos esa es la versión idílica). El otro, Ronald, no necesita presentación: alto, buen mozo, actor de cine, político de renombre, rico, famoso, anglo.
A mis propios Junípero y Ronald los conocí hoy en el aeropuerto de Chicago cuando mi esposa y yo regresábamos a casa. Junípero se nos acercó tímido. Hombre bajo de unos 45 años, vestido con sencillez, mochila a su espalda, cubría su cabeza con una “cachucha” y en sus pies “guaraches” mexicanos, de esos finos que permitían ver sus calcetines blancos. Nos pidió ayudar para hacer transbordo ya que no hablaba inglés. Al encaminarlo conocimos su historia: era la primera vez que se subía a un avión. Durante 13 años ha venido a trabajar a los EEUU con una empresa agrícola que contrata braceros en México. Los traen con visa de trabajo en un viaje de tres días en bus. Cada año trabaja 8 meses aquí y vuelve 4 meses a estar con su familia. Anoche, mientras cortaba y amarraba pinos de Navidad en una montaña de Virginia, con temperaturas bajo cero y con la nieve ya cubriendo el campo, recibió la noticia que su madre había muerto. Su jefe, un hombre compasivo, le envió de inmediato a México, sus amigos le hicieron una colecta y su jefe le regaló cien dólares. Junípero iba triste, pero a la vez impresionado por la generosidad de su jefe, el cariño de sus “cuates” y el nerviosismo de llegar por primera vez a México en avión, para luego tomar un bus que en seis horas lo dejaría en su natal Hidalgo.
Nona y yo nos atrasamos por estar ayudando a Junípero y fuimos los últimos en abordar nuestro avión. En la sala de embarque los empleados miraban hacia el pasillo en nuestra dirección. Al vernos, uno le dijo a Ronald - Listo, capitán, ahora nos podemos ir. El piloto era un hombre de 60 años, rubio, alto, simpático, educado, que caminando largas zancadas avanzó delante de nosotros. Entró al avión, tomó el micrófono y anunció: “Este es mi último vuelo, pues hoy me jubilo después de 24 años de servicio”. Todos los pasajeros aplaudimos. Luego él informó que su esposa y sus hijos estaban entre los pasajeros para festejar su jubilación. Agradeció a la empresa y al personal del avión por estos años de servicio, y luego, en agradecimiento, regaló a cada pasajero un “muffin” o “magdalena”, como lo llaman los españoles (un panecillo dulce). Le comenté a mi esposa: “Que historias más curiosas se nos han cruzado: un hombrecito que se sube por primera vez a un avión, y otro hombre que ya no se subirá más a un avión, por lo menos para pilotearlo”. El aterrizaje en Los Ángeles fue uno de los más suaves que hemos experimentado. En la pista dos camiones de bomberos hicieron un gran arco de agua por donde el piloto pasó orgulloso con su nave recibiendo su saludo de jubilación. Cada pasajero al descender le dio la mano y lo felicitó.
Seguramente Junípero llegará a su humilde ranchito del sur de México a darle a su madre cristiana sepultura. Ronald, en cambió, disfrutará de su amplia casa en algún elegante barrio angelino para pasar el resto de sus años en placentera vida de jubilado.
Me imagino que así como Junípero ha cruzado 13 veces la frontera en un agotador viaje en busca del sustento para su familia, así también Ronald cruzó miles de veces los cielos de este planeta piloteando aviones Boeing 737.
Una cosa les une: ambos son peregrinos y extranjeros, como tú y como yo.
Hebreos 11.13-16: Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra. Al expresarse así, claramente dieron a entender que andaban en busca de una patria. Si hubieran estado pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido oportunidad de regresar a ella. Antes bien, anhelaban una patria mejor, es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser llamado su Dios, y les preparó una ciudad.
Mi oración es que Junípero Serra y Ronald Reagan, mi propio bracero Junípero y mi piloto Ronald, y todos mis amigos hispano-latinos y anglo-sajones, ricos y pobres, negros y blancos, podamos esperar vivir en la ciudad que Dios prepara para nosotros. Para eso debemos reconocer este hecho: no somos más que peregrinos y extranjeros en este mundo. Nuestro destino final será la terminación de nuestro peregrinaje.
«¡Aquí, entre los seres humanos, está la morada de Dios! Él acampará en medio de ellos, y ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios. Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir.»

Friday, November 11, 2011

Respirar: un asunto de ritmo.



Milligan College y el Seminario Cristiano Emmanuel están en la parte montañosa del este de Tennessee y son vecinos. Hace veinte años yo gradué de Emmanuel y ahora mi hijo es estudiante de Milligan. Esta mañana planeé asistir a la capilla de Emmanuel que se celebra cada día a las 9.30. Calculé que caminando me tomaría media hora en llegar, así es que salí a las 9 y con un frío intenso que animaba a acelerar el paso. Ya a los cinco minutos pensé en "hacer dedo" o "pedir aventón". Cuando llegué a Milligan Highway (que en realidad es una calle sencilla) y miré el cerro donde se levanta el edificio del seminario pensé en no seguir la ruta de la calle que da una vuelta larga, así es que me las ingenié para acortar camino por una pendiente de cemento que es un desagüe y tiene salientes como peldaños. Eso me ahorró unos minutos de caminata pero todavía me faltaba la otra curva. A esas alturas iba yo con la lengua afuera y sentía esa desagradable sensación de respirar hondo sintiendo el frío en la garganta. Llegué cinco minutos adelantado, tiempo suficiente para saludar a algunos conocidos y entrar a la capilla para sentarme y bajar las palpitaciones cardíacas y el ritmo respiratorio.
Comenzó el servicio de la capilla en donde hoy le tocaba a un estudiante de homilética dar su sermón. Comenzó así: "Respiren hondo, ahora exhalen. Otra vez..." Yo pensé que había notado mi falta de estado físico y me estaba ayudando a relajarme. Luego siguió hablando acerca de la cantidad de veces que respiramos en el día y entremedio contó experiencias relativas a la respiración. Pero nos advirtió que el sermón no se trataba de la Respiración, sino acerca del Ritmo.
Y así introdujo un lindo pensamiento acerca de nuestra vida espiritual que tiene que estar basada en el ritmo de inspiración (I) y exhalación (E). Leyó Hechos 2.42-46 y nos mostró ese ritmo: (I) Enseñanza de los apóstoles (Inspiración para llenarse de la Palabra), (E) Los apóstoles realizaban prodigios y milagros (Enfocados a los de afuera). (I) Comunión unos con otros (Inspiración entre los hermanos), (E) Tenían la estimación de todo el pueblo (Exhalación, hacia afuera). (I) Partimiento del pan, Eucaristía (Ceremonia de Inspiración), (E) De casa en casa compartían el pan (Exhalación por los barrios). (I) Oración (Inspiración de la iglesia), (E) Alabando a Dios (Exhalación hacia el pueblo).
Nunca pensé que un sermón me iba a quedar tan grabado debido a mi experiencia física de caminar en terreno montañoso. Algunos dirán que es la edad, o que es la falta de ejercicio. Yo diré que es la altura y la falta de oxígeno. Como que ya me acostumbré al nivel del mar.
Pero lo más importante es que aunque viva respirando brisa marina mezclada con smog en California, o frígido oxígeno en las montañas de Tennesse, una cosa sí debo hacer: mantener el ritmo espiritual de la respiración santa... Inspirar, exhalar, adentro, afuera, llenarme, vaciarme, recibir, entregar, retener, dispersar, ser bendecido, bendecir, aprender, enseñar.
Señor: Que cada bocanada de oxígeno me recuerde que "Tú eres mi respirar. Dios, tu presencia vive en mí. Y yo te anhelo Señor".

Thursday, September 01, 2011

Gabriela Mistral en una conversación inédita sobre la Biblia.


Hoy leí en La Tercera una noticia que dice que la Biblioteca Nacional de Chile ha subido al internet documentos inéditos de Gabriela Mistral, fotos, poemas, vídeos y audios. Como siempre me ha gustado la Mistral entré al sitio y me puse a escuchar una grabación de más de una hora en donde ella trabaja con sus secretarias dictándoles los poemas de “Las locas”.
Al final de la grabación se escucha una conversación en donde Gabriela habla de Palma (la maestra Palma Guillén que la recibió en México en el año 1922 cuando fue invitada especial del joven gobierno revolucionario). Gabriela comenta que Palma era anti judía y constantemente le hacía malos comentarios de los perversos judíos. La Mistral le rebatía sus argumentos.
En la grabación, que me gustó tanto y transcribo, Gabriela dice:
(Palma) llegó muy solemne y me dice “Gabriela vengo a jurar, delante de ti, que no vendré a hablar nunca más en contra del rey David”. No le hallaba nada, nada a ese hombre de genio, digo yo, y padre se Salomón además. Y no puedo entender porque ella es una beata fenomenal. Yo creo que ha leído la Biblia a trozos, a pedazos y una o dos veces. Hay que leerla constantemente.
Yo me acusé de eso la última vez que me confesé, yo le dije al padre que “no sé padre”, le digo, “pero yo quiero decirle esto: que a mi no me gustan los libros de misa que hacen ahora y lo que me gusta es leer la Biblia”. Entonces me dice “¡no la va a poder entender!”. El cura se enfaroló. Entonces me quedo yo muy impresionada y le digo yo, “rece usted padre por mí para que yo la entienda”. Entonces yo me salgo de ahí donde se está hincada, y él sale, y aunque tienen prohibido esto, se paró y yo alcé así los ojos para que no me conociera. Pero mire aquella cosa, detestan el que nosotros leamos la Biblia, cada cura. Y yo he tenido amigos curas, gente muy buena, pero parece que es la Santa Iglesia, la Madre Iglesia. Dejar a un ser humano sin los salmos de David, es lo más alto de la poesía del mundo. Y ese ser tan lindo, a pesar de la mujer aquella que él agarró y que pertenecía a otro, ¿No?, a pesar de eso mi padre David es una maravilla... (se escuchan risas)... Y Palma, yo creo no ha leído la Biblia sino una vez y por eso es que no le ya llegado el amor del judío, porque ese libro puede amontonar los libros religiosos. En todas partes van con unos libros tontos a oír la misa, pero unos libros idiotas escritos por curas que deben ser como esos niños que nacen malogrados, ¿Como se llaman? Como niños tontos ¿No?. Entonces yo no me confieso con frecuencia porque si me dicen alguna grosería, sobre todo eso de que no les gusta nada que una lea la Biblia. Es el libro que yo he leído más en mi vida, y yo creo que le debo a ese libro mucho ¿por qué lo voy a negar?
(Alguien le dice: porque tú amas al rey David, ¿No? Y ella se ríe). Bueno, el rey David dicen que era muy lindo en primer lugar... (luego parece que comenta algún cuadro y la carita coqueta de Betsabé).
¿Tú sabes que el hijo era el de las 600 mujeres? ¡qué horror! (Una mujer le dice: “pero es que vivió 500 años, tuvo tiempo”). Gabriela contesta: No, no es el viejo, yo hablo de Salomón. (La voz de Doris Dana, gringa, dice “Salomón era el viejo, era el papá de David”. Porque obviamente lo están confundiendo con Matusalén). Gabriela le contesta: ¡Por favor! David es el papá de él. ¿Una yanqui sin saberse su Biblia? (Risas).
Te advierto que sirve como libro poético, sirve como ninguno, eso y el Cantar de los cantares de Salomón y yo haciendo rabiar a Palma diciéndole, mira tu castigo después de mi padre David viene Salomón y lo declaran desde esos tiempo el poeta más grande del mundo. “Ah, ese, pero era un cochino” -contestó Palma- “agarraba las que fuera por eso agarraba a tantas ¿No podría tener tantas de otra manera?”.
Mi abuela se llamaba Villanueva y allá cuentan, la gente que se han ocupado de eso, que todos los Villanueva son judíos conversos. Yo tuve una abuela extraordinaria mujer. Cuando yo tenía una cosa de 12 años o tal vez menos, mi madre me decía todos los sábados y el domingo, “andá a ver a tu abuela loca y obsérvala si está en buen estado. Si no te dice ningún disparate entonces te quedai, pero si no te vení corriendo”. Entonces llegaba yo y al principio era sólo preguntarme como estábamos en la casa...

Ahí termina la grabación. Me imagino que Gabriela iba a comentar, porque en otros escritos lo ha hecho, de la influencia que su abuela paterna tuvo sobre ella al introducirla a la lectura de la Biblia.
Para no dejar la historia a medias, aquí les transcribo lo que Alfonso Calderón dice de la abuela de Gabriela en http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0013338.pdf
Su abuela estaba sentada "en un sillón rígido y yo me sentaba en una banqueta de mimbre. Ella me alargaba su Biblia, muy vieja y muy ajada, y me pedía que le leyera. Siempre me la entregaba abierta en el mismo sitio, en los Salmos de David. Leyó y releyó y el cuerpo se le llenó de esa música indecible, que alguna vez se cantó en Judea y en Samaria. Al comienzo, no entendía bien lo que contaban y repetía -como lo ha dicho- en la forma en que lo haría "un loro balbuceante". Después, sintió cómo se infiltraban "la poderosa cadencia y fuerza de aquellos símbolos. Entonces, bebiendo la sabiduría milenaria del libro sagrado, hice de la Biblia mi libro predilecto. Y desde entonces, como no encuentro en las oraciones corrientes la belleza y armonía de aquellos salmos, rezo con los versos de "Nuestro Padre David, como decía mi abuela".

Wednesday, June 15, 2011

Recordando a mi padre en el día del Padre 2011.


Raúl Antonio Soto Mora tiene 81 años. Ha sido mi papá durante 51 años. Tiene cinco hijos entre 61 y 39 años de edad, 11 nietos y 4 bisnietos. Goza de buena salud con la excepción de un pequeño derrame cerebral que tuvo hace 15 años que le impide comunicarse verbalmente a la perfección. Se le entiende todo lo que dice, pero en ocasiones las palabras se le confunden.
Espero tenerlo por muchos años más con vida y salud, pero a estas alturas de la vida, cada año nuevo se cuenta como ganancia y bendición. Ya se nos viene el Día del Padre y me puse a pensar en las cosas que a mi padre le han gustado siempre: vestirse bien, afeitarse, tener buenos modales, los aparatos electrónicos, los zapatos bien lustrados, la fotografía, dormir, viajar, visitar a los amigos, leer el periódico todos los días, ir al centro en micro y volver a casa con maní tostado o galletas, ir a los funerales, ir al cine, ir al estadio, entre otras cosas. Pero hay tres pasiones que sobresalen en él: el fútbol, los vehículos y la música.
La caja con fotos antiguas tiene muchas imágenes de mi padre desde su adolescencia hasta bien entrado en años en uniforme deportivo, desde canchas de tierra hasta una foto en el estadio Nacional jugando por la juvenil de Magallanes. Hay varias fotos con su equipo San Lorenzo de Prat. De sus tres hijos, sólo Raúl, el mayor le salió tan pelotero como él. Mi hermano, a sus 58 años continúa jugando partidos de 90 minutos. Mi papá desde niño me llevó al estadio a ver jugar a su querido Colo-Colo. Me llevaba a la cancha en donde él jugaba o si no a ver jugar a sus amigos. Yo me aburría soberanamente, pero me encantaba ir con él donde quiera que él fuera con el fin de distraerme y con suerte disfrutar de un helado, de cuchuflíes o maní confitado. Acostumbraba a tener una pelota de fútbol en el patio y muchas veces me llevaba a jugar con él. Me ponía al arco, me chuteaba penales y me enseñaba a no pegarle “puntetes” al balón, sino con el costado interior del zapato. Me “bailaba” hasta cansarme y finalmente yo me agarraba de una de sus piernas y él me arrastraba.
Tendría yo unos siete años cuando me llevó a una cancha en La Reina Alta. Era un día maravilloso y despejado, y con la luz del atardecer los cerros de la cordillera de los Andes se veían impresionantes. Le pregunté a mi papá -¿Por qué dicen que detrás de estos cerros hay otros cerros más grandes?- Y él se agachó para contestarme y rompió unos palitos. Enterró un palito chico, otro mediano y uno más alto y me dijo -Tú eres este palito chico. Este cerro que ves ahí es el palito mediano, y el palo más largo son los cerros muchos más altos al interior de la cordillera. Como tú eres tan chico sólo alcanzas a ver el cerro en frente, pero ese te impide ver los cerros más altos-. Esa fue la mejor lección que he recibido en una cancha de fútbol. Nunca le pregunté el significado de las palabras que usaba, “güin derecho, ausaid, corner, el central, mediocampista, lainman, etc”., además que nunca me interesó, sino hasta ser un adulto y comenzar a disfrutar del fútbol como espectador con cierta admiración a mi padre que, hasta el día de hoy, es capaz de verse unos seis partidos por televisión durante el fin de semana. Mi madre siempre ha dicho “espero no morirme durante un Mundial de Fútbol porque tu papá, después de la final, recién va a darse cuenta que me morí”.
Su otra pasión fueron los vehículos. Cuando yo nací en 1960 mi papá manejaba una reluciente motoneta italiana Lambretta del año 1958 y en ella llevó a mi mamá a la Clínica. Me lo imagino con su casaca de cuero con cuello de lana, todo un Marlon Brando o un James Dean. En ese año se compró su primer microbús hecho del chasis de un camión Chevrolet 1960. Las micros viejas en ese entonces eran de color verde y las nuevas, como la de él, de color rojo. El recorrido era Ñuñoa Vivaceta. Muchas veces me llevó a trabajar con él. Había que levantarse como a las 5 de la mañana para comenzar el primer recorrido por la ciudad de Santiago. Yo disfrutaba sentarme en el baúl que él tenia a su izquierda y a veces me dejaba cortar los boletos. (Ese baúl fabricado por don Arturo Cuevas) lo tengo como reliquia en mi departamento de Los Angeles.
Yo veía a mi papá como un gran héroe que abría la puerta delantera y trasera del bus con palancas durísimas. Le decía a la gente “avance por el pasillo por favor”, “la bajada es por atrás”. Recibía el dinero de cada pasajero, daba vuelto y cortaba el boleto, metía los cambios y estaba atento al tráfico, atento a la campanilla para anunciar bajadas porque si no paraba donde correspondía lo empapelaban con garabatos (maldiciones). Otras veces, cuando iba muy lento, le gritaban “apura la carroza, sino el muerto se va ir a pata” o “súbete a la vereda para irnos vitrineando”. Al llegar a casa en la noche, si todavía estábamos despiertos, le ayudábamos a contar y empaquetar las monedas en las páginas del programa de las carreras del Hipódromo Chile.
En la caja de las fotos hay una muy hermosa en un Chevrolet 46 que lo trabajaba de taxi. En 1966 se compró un Dodge 57 parecido al auto de Batman. En ese auto yo le rogaba que me dejara pasar los cambios y a veces me dejaba tomar el volante, pero sólo el volante, sentado en sus piernas. Tuvo un Fiat 1500 que fue el primer auto que manejé a los 12 años. Fue mi hermano Raúl que me lo dejó manejar, como a la vez fui yo el que dejó manejar a mi hermana Verónica un Dodge Dart 1969 cuando teníamos 16 y 17 respectivamente. También tuvo dos Simca 1000, un Peugeot 404 de 1968 y otro que se compró nuevo, un Peugeot 404 de 1975 armado en la Argentina. Ese fue el primer auto que yo manejé a los 15 años teniéndolo a él de pasajero una vez que se enfermó del oído y tenía vértigo. Él se asombró, sin saber que yo ya tenía tres años de experiencia. Recuerdo la camioneta Standard 1953 con la cual viajamos a La Serena y la Citroneta AX330 con la cual fuimos hasta Puerto Montt. Dos taxis Ladas, rusos. También tuvo una moto Yamaha que usábamos Raúl, Verónica y yo, realmente nos peleábamos por usarla. En 1967, si no me equivoco, se compró otra micro, para entonces las micros nuevas debían ser pintadas de azul. Se aburrió de los microbuses, los vendió y se compró un camión tolva, Chevrolet del año 1962 color celeste. Eso fue en 1970, en el gobierno de Allende. Me gustaba mucho acompañarlo a buscar arena o ripio a las riberas del río Maipo para traerlo a las construcciones de departamentos de Tobalaba con Avda. Grecia. Mi papá me compraba la revista Cabro Chico de la Editorial Quimantú, para que no me aburriera en los largos viajes.
Mi papá siempre ha amado los vehículos de cuatro ruedas. Sus preguntas hacia mí, ya casado yo, eran - ¿Y cómo te ha andado el auto?- Siempre lo consulté al comprar un vehículo, siempre lo consulté por asuntos mecánicos, aunque nunca lo ví con las manos sucias de grasa. Eso sí, ha sido siempre un fanático de la limpieza de los autos. Sus taxis siempre estuvieron impecables. Cuando llegaba cansado a almorzar y a dormir la siesta, me pedía que le limpiara el auto antes de salir a trabajar en la tarde. Él me enseñó “el lavado en seco”, así le llamaba él a lavar el auto con solamente un tarro de agua. Se moja el trapo, se pasa sobre la carrocería, se enjuaga, se estruja y luego con el mismo trapo húmedo se seca. El otro día nada más bajé al subterráneo del edificio donde vivo y le dije a Nona, “voy a lavar el Mini con la técnica que me enseñó mi santo padre”.
Cómo extraño cuando llegábamos con los niños a visitarlo a la casa en La Reina. Después de un rato desaparecía mi papá. Al comenzar a buscarlo lo encontraba en la calle lavando mi auto. Nunca ha soportado ver un auto sucio, y demostraba su cariño lavándome el mío. Siempre me decía que un auto con las ruedas sucias era igual que un hombre con los zapatos sin lustrar.
Hoy, a sus 81 años, todavía maneja, lo cual es bueno, como ejercicio espiritual, porque mantiene a mi mamá cerca de Dios orando fervientemente. Su vista no le acompaña mucho y definitivamente no puede manejar de noche. Es posible que en noviembre, al cumplir los 82, ya no le renueven su licencia, pero está bien, ya es hora que él también apoye al gremio de los taxistas donde trabajó por tantos años.
Y por último, recuerdo su gran pasión por la música. El me contaba que a los 15 años cantaba tangos acompañado por la guitarra de su amigo Víctor Chávez. Le gustan diversos tipos de música: tangos, vals, romántica, pero definitivamente lo suyo es el tango. Se los sabe todos y los canta con esa voz que parece que ya va a soltar el llanto. Debido a su gusto por los aparatos electrónicos, siempre tuvo buenos tocadiscos, buenas grabadoras, como la Grundig (de carrete) que en el año 1965 grabó las palabras de despedida de mi abuelo Juan Dupuy. Con esa vieja grabadora dedicaba tardes enteras, con sus amigos Pedro Flores y Manuel Alvarez, a grabar himnos. Les servía de ensayo también. En esa grabadora nos hacía cantar a Verónica y a mí. Grabé mi primera canción a los 9 años. La letra era: “Mamá, Mamá, un bello sueño tuve ayer. Mamá, Mamá, que sólo a ti te contaré. Íbamos los dos en un gran barco de vapor del que yo era capitán, hacía el país de la ilusión, y que orgullosa estabas tú...” Esta canción la hizo popular el niño Jean Jaques en el festival Eurovisión 1969.
También nos grabó a dúo (a mi hermana Verónica y a mí) la canción de Raphael que dice “Un canillapoí una balsa una guaina una flor en el río. Un paisaje de cielo reflejan las aguas del gran Paraná...”. Pensar que me aprendí de memoria muchos tangos que él cantaba y aquella canción que me ponía triste y melancólico: “Caballeros del ensueño tengo pluma por espada...”.
Mi papá compró una guitarra, pues casi a sus 40 años de edad quería aprender a tocarla. Recuerdo que mi abuela Hortencia también tenía una linda guitarra con su fino estuche que nadie tocaba, pues ella también tenía la ilusión de hacerlo algún día. Mi papá aprendió lo básico y tocó en el coro de la iglesia. Pero lo más importante fue que con esa guitarra en la casa Raúl, Verónica y yo comenzamos a torturar nuestros dedos. A los 12 años tomé cuatro clases en la escuela y de ahí en adelante solamente mirando en la iglesia me lancé como guitarrista. Más tarde aprendí a tocar la mandolina y como a los 17 le hice empeño con la acordeón y el piano. Mi padre inyectó en mi vena el amor por la música.
Las participaciones de mi papi en los eventos de la iglesia eran infaltables. La gente lo pedía. Sus más grandes éxitos fueron “Señor, llena mi vaso para honrarte” y “Bajo de las estrellas donde anduvo mi Jesús”. Más tarde en la vida fue cerrando sus “actuaciones” con las canciones del pastor Gómez como “La zarza” y “Cuantos años vagué”.
La voz de “Plácido Soto” (como le decía mi madre en tono de broma) se ha ido apagando. Hoy no le gusta ir a la iglesia porque dice que los aparatos de sonido meten mucho ruido. No puede regular sus audífonos para escuchar la música de las alabanzas o entender la letra de las canciones; ni siquiera puede escuchar el sermón. Así es que se ha dedicado a ver tele y a escuchar tangos en el patio de la casa por las tardes. Mi mamá me dice -”Tu papá es muy generoso con el barrio. Pone el volumen de los tangos de tal manera que todo el vecindario escuche”.
Cada dos o tres años, cuando voy a visitarlos a Chile, disfruto tocando la guitarra para que él cante y recuerde sus lindos tiempos de cantante.
Así, con nostalgia y “con una lágrima en la garganta” recuerdo a mi viejo, a mi querido viejo. Quisiera cantarle como Piero “ahora ya caminas lento”, pero no, él sigue ágil. Se cansa más que antes, pero no deja de caminar a la plaza a comprar el pan diario y el periódico. Pero sí le puedo decir “yo soy tu sangre mi viejo, soy tu silencio y tu tiempo”.
Una hermana de California fue a Chile y visitó a mis padres este año. Cuando mi padre caminó hacia la cocina ella se asombró y dijo “pero si es igualito a mi pastor”. Bueno, ni modo, hay cosas que vienen en los genes. Espero imitar, consciente o inconscientemente, las cualidades de mi padre. Los defectos, ya los hemos perdonado, como Cristo nos amó y nos perdonó a nosotros.

Tuesday, May 31, 2011

La Iglesia y el Matrimonio de Homosexuales

Ahora la toca a Chile la discusión sobre las uniones de personas del mismo sexo. La discusión va desde reconocerlas como uniones civiles o como matrimonios.
Por lo mismo, le toca a la iglesia sacar la voz y ahí se arma la batahola, lanzándose epítetos de grueso calibre de una trinchera a otra.
Ahora nos toca, como cristianos, determinar cómo vamos a manejar esta discusión. Para aportar a la reflexión, he traducido un equilibrado artículo del pastor Ben Cachiaras, en donde he adaptado algunos ejemplos para que se entiendan en nuestra cultura hispana. Léanlo y reflexionemos desde un punto de vista donde predomine la verdad y el amor.


El panorama en nuestra sociedad ha cambiado. Las últimas encuestas confirman lo que ya sabemos - que un número cada vez mayor de personas están dispuestas a reconocer las uniones homosexuales. Se trata de una realidad cada vez más latente en la cultura en que vivimos. Por lo tanto este debate era inevitable.
Algunos quieren ver esto simplísticamente, a ver si nos declaramos "a favor” o "en contra" del homosexualismo. No es tan simple la cosa. Un aspecto en el meollo de este asunto es analizar si a las parejas homosexuales se les deben conceder privilegios civiles o darles protección legal de la manera que la tienen las parejas heterosexuales. Los cristianos sienten la responsabilidad de defender el matrimonio y argumentar en contra de las uniones del mismo sexo, sólo para darse cuenta de que argumentar en contra del matrimonio gay lleva a negar la protección civil del estado sobre ellos y sus hijos.
La gente como nosotros nos encontramos en una situación complicada ya que por un lado sostenemos claros límites morales en contra de la práctica de conductas homosexuales, pero por otro lado nos guiamos por la ley del amor que nos indica a no hacer nada por despecho con el fin de dañar a las parejas homosexuales, incluso al no estar de acuerdo, por razones morales, con su estilo de vida.
Es posible que no queramos reconocer el matrimonio entre homosexuales, pero de hecho existen parejas homosexuales. Por desgracia, en el debate actual, la única forma de apoyar el matrimonio tradicional significa ubicarnos en la posición de votar a favor de medidas que serán percibidas como perjudiciales para otros. Esto significa, a mi juicio, que tenemos que ser muy cuidadoso acerca de cómo discutimos esto para no dar ninguna razón para que los cristianos sean calificados como promotores del odio o de la indiferencia. Nuestra posición y las acciones en esta materia no deben estar motivadas por un deseo de dañar a nadie. Y si nuestra posición o acciones acaban perjudicando a los demás, no debemos levantar nuestro puño triunfante en el aire, sino que debemos, con humildad, reconocer que la política en un sociedad pluralista es un negocio sucio.
He aquí parte de una declaración que junto a otro pastor hemos reflexionado:
"Como ciudadanos de una democracia es nuestro derecho y nuestra responsabilidad apoyar aquellas leyes que trabajan por el bien de todos. Como ciudadanos cristianos esto significa particularmente, que cuando hacemos decisiones políticas las hacemos con el fin de apoyar el más alto bien para la mayoría de los personas. No podemos ser egoístas en nuestras vidas personales, de alguna manera dejamos de ser egoístas en nuestra política pública. Esto supone una carga especial sobre los cristianos que deseen participar inteligentemente en la vida pública. Tratamos de educarnos a nosotros mismos, sopesar los problemas, actuar con humildad y con especial cuidado hacia las personas cuyas necesidades y puntos de vista son muy diferentes a los nuestros. "
Algunos de los pastores hemos estado hablando de esto y estamos de acuerdo en que lo más importante que la iglesia puede hacer es continuar siendo la iglesia. Nosotros vamos a seguir enseñando la verdad, proclamando la buena nueva y viviendo como una comunidad especial del reino de Dios cuya ciudadanía está en el cielo. Somos llamados a enviar al pueblo de Dios al mundo, para que que sea sal y luz en todas las formas que lo puedan hacer. Algunos oran con valentía. Otros sirven calladamente, pero con consistencia. Algunos entrarán a la palestra de la política o a la plaza pública. Sin embargo, como iglesia, nuestra principal contribución no será lograr imponer el reino de Dios a través de un régimen político o de los mandatos legales. Esto no quiere decir que debamos ignorar esas cosas, es sólo para recordar que nuestra mejor inversión está en el Evangelio - que es el verdadero poder de Dios para la salvación.
Es posible que nunca logremos que todo el mundo "actúe como" cristianos y observen la moralidad que los cristianos defienden. Esa no es nuestro mandato. Nuestro mandato es hacer más y mejores discípulos, y la forma de hacerlo es seguir siendo la iglesia.
Lo que me molesta es que el Gobierno crea tener la autoridad de redefinir el matrimonio. No es el asunto del homosexualismo lo que me molesta, sino el gobierno que interviene con arrogante presunción creyendo que podría "redefinir" algo que no le pertenece. Abraham Lincoln dijo: "Si a una pata yo le llamo cola, ¿Cuántas patas tiene un perro? ", alguien responderá, "¿Cinco? ". "No, el perro todavía sólo tiene cuatro patas. Llamar a una pata “cola” no hace que la pata se transforme en cola".
El matrimonio es, por definición, la unión entre un hombre y una mujer. Si digo que quiero tener cuatro personas que se unan en una especie de relación especial, tenemos la libertad para hacer eso. Pero también sería necesario inventar un nombre diferente para ese tipo de unión.
El matrimonio es más grande que el gobierno, es una institución social ordenada por Dios en donde el gobierno intervino para regularlo. Las regulaciones son una cosa; las redefiniciones son otra. Si la FIFA resuelve cambiar algunas reglas del fútbol, como por ejemplo que los penales sean lanzados desde el área grande enfrentando al portero y al jugador como en un ataque regular, entonces eso sería cambiar el reglamento. A algunos no nos gustan los cambios, pero aún así seguirá siendo fútbol.
Pero imagínese si la FIFA dice: "De ahora en adelante el fútbol será un juego con una red en el medio campo y todos los jugadores usarán zapatos de golf”. Incluso si eso se hiciera una ley, muchos se resistirían y estarían en su derecho. Simplemente la FIFA no puede redefinir el fútbol. Así mismo tampoco es la labor del gobierno pretender redefinir el matrimonio. De hecho, nunca lo podrá hacer. Si los gobiernos aprueban ese tipo de leyes, a lo sumo cambiará lo que ese gobierno reconoce como "matrimonio". Pero el matrimonio seguirá siendo lo que es, al igual que el fútbol siempre será siempre un juego con un balón, 11 jugadores por lado y dos porterías para marcar los goles. El hecho de que haya otros juegos que se hacen populares no quiere decir que cambiará la definición del fútbol para incluirlos.
Me gustaría que hubiera una manera de estar en contra de redefinir el matrimonio sin que los que desean las uniones del mismo sexo me perciban como odioso.
En un tema como este debemos encontrar el equilibrio entre la verdad y el amor. Leí un artículo sobre este tema que habla de lo amoroso que debemos ser sobre esta materia, pero carecía de un fundamento bíblico y, por lo tanto, era una perspectiva equivocada. En el otro extremo, fui testigo de una entrevista de televisión horrible con una mujer que dice representar a Dios y a una iglesia. Ella insistió en un discurso de odio y condena basado en la verdad de la Biblia. No podía estar más en desacuerdo. Aunque hubiera un grano de la verdad en lo que ella decía, el amor brillaba por su ausencia, por lo cual no valía la pena escucharla. La verdad sin amor no es la verdad bíblica. El amor sin verdad no es el amor bíblico. Independientemente de sus opiniones o acciones, si no tiene la verdad de Dios y el amor de Cristo, entonces sus acciones no están en armonía con el Espíritu de Dios.
Ore, actúe, ame. Hay mucho en juego y, sin embargo, no es necesario ponerse nerviosos. Con esto quiero decir que no debemos pasar por alto estos importantes
asuntos. Si lo desea, llame a sus representantes en el parlamento para que escuchen su opinión. He alentado a mis parlamentarios a votar en contra de la redefinición del
matrimonio con parejas del mismo sexo. Puede haber otras acciones de Dios le dirija a hacer. Pero sobre todo, creo que tenemos que orar y amar. Ore para que Dios siga trabajando en este tema, en nuestra iglesia, en nuestras vidas, en nuestra nación y en el mundo. Y actuemos con la dirección de Dios.
Sospecho que en los próximos días, tendremos una gran oportunidad para
mostrar un amor fuera de lo común a la gente. ¿Está usted listo? "En esto conocerán que son mis discípulos: " dijo Jesús,"si se aman entre ustedes”. "Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús (Colosenses 3:17).

Saturday, May 14, 2011

A propósito de la muerte de David Wilkerson.

A los 17 años ya me habían leído La Cruz y el Puñal, Corre Nicky Corre y Después de la Cruz y el Puñal. A los 19 años, cuando ya iba camino al Seminario, entré a EEUU en un vuelo de Santiago a Nueva York. Me recibieron unos hermanos de la Iglesia Fé Apostólica. Lo primero que les pedí era que me llevaran a conocer la calle donde se fundó el Teen Challenge. Sentí mucha emoción al estar caminando por las mismas calles que se mencionaban en esos libros.
Cuando tenía 38 años acompañé a unos amigos a visitar Nueva York, y fue entonces que participamos del culto en la iglesia que había fundado David Wilkerson en Madison Square Garden. Les confieso que ya no me impactaba tanto su mensaje. Para mi gusto se había transformado en un profeta del desastre un poquito negativo y refunfuñón. Sin embargo, el gran respeto que le tuve por la obra que hizo siempre permaneció.
Así es que fue triste saber que murió en un accidente de tránsito sin llevar puesto su cinturón de seguridad.
Esta semana encontré un artículo muy bonito acerca de Wilkerson. Fue escrito por el fundador del movimiento de oración 24-7 Pete Greig. Me gustaron muchos sus palabras y se los traduje. Aquí les va:

Cuando David Wilkerson murió en un accidente automovilístico la semana pasada perdimos a un héroe de la oración, de la misión y de la justicia. Su autobiografía "LaCruz y el Puñal" que describe su trabajo con miembros de las pandillas de Nueva York ha vendido más de 50 millones de copias. Algunas personas lo ven como uno de los catalizadores para la renovación carismática en la Iglesia Católica Romana. Wilkerson también fundó Teen Challenge, que ayuda a 24 mil jóvenes al día liberarse de sus adicciones, opera con 1.000 centros en 82 países.


Estos increíbles ministerios del reino empezaron (como todos los increíbles ministerios del reino) en una sala de oración en vez de una sala de juntas. El 9 de febrero de 1958, David Wilkerson sintió que el Espíritu lo impulsaba a pasar parte de la noche orando en lugar de ver la televisión. Él obedeció y después de un par de semanas, durante el tiempo que pasaba en oración, se sintió la inspiración de tomar en sus manos la revista Life. De repente se puso a llorar por una foto de siete miembros de una pandilla que fueron a juicio por matar a una víctima de polio de 15 años de edad. David Wilkerson sintió que el Espíritu le dijp: "Ve a ayudar a estos muchachos”. Fue un momento que destrozó su vida para siempre para bien.


Córtame en mil pedazos


A pesar de que nunca había estado en Nueva York, en tres días Wilkerson ya estaba allí para alcanzar a los miembros de las pandillas que estaban fuera de la ley. Cuando NickyCruz, líder de los Mau Maus amenazó con matarlo, la famosa respuesta de Wilkerson fue "me puedes cortar en mil pedazos y cada pedazo te gritará que Dios te ama". Al hablar de Wilkerson en su funeral la semana pasada, Nicky Cruz dijo: "He venido a despedirme de mi padre espiritual ", y añadió que él nunca conoció a su propio padre. "He dicho a la gente durante años que si no fuera por David Wilkerson, hoy estaría en el mismo infierno.


También recordó que cuando Wilkerson le ofreció el don de hablar en lenguas, él pidió el idioma italiano porque había una chica italiana muy bonita que le gustaba.


La vida de David Wilkerson nos recuerda una vez más las explosiones de vida que puede tener lugar cuando se combinan la oración, la misión y la justicia. Dios lo convirtió de un pastor provinciano a un cambiador del mundo, sencillamente porque él oró en lugar de ver televisión. Todos los sacrificios que hacemos para Dios valen la pena, especialmente cuando el sacrificio es buscarlo en la oración. Si Dios te desafía a que mires menos televisión, o que pasar menos tiempo en Internet, o que te levantes de la cama un poco antes, con el fin de orar, ¿Te puedo animar a obedecer? Esta podría ser la sencilla clave que abrirá tu destino en la vida.


Ve en ayuda de esos chicos


Hace once años, cuando finalmente acepté un llamado similar a buscar a Dios en la oración (después de años de excusas), fue el comienzo del movimiento de oración 24-7 y el punto más emocionante de inflexión en mi vida. Supongo que se podría decir que ese fue mi momento de 'Ve a ayudar a esos chicos”. Se arruinó mi vida para siempre, para bien.


Esta noche Brian Heasley estará en las calles de Ibiza con su “camioneta de vomitar” rescatando a personas, porque Dios le habló hace seis años cuando él era un pastor rural. Ese fue su momento de “Ve a ayudar a esos chicos”.



Hace dos meses, a medida que intercedíamos por el pueblo de Japón a raíz de sus catástrofes, Dios nos habló y nos dijo que enviáramos a Jon Petersen para bendecir la nación. Cuando Jon llegó, Dios procedió a abrir las puertas increíblemente. A finales de este mes un equipo de 24-7 estará muy dentro de la zona de desastre orando y sirviendo. Jon dice que había estado esperando cuarenta años para esa puerta se abriera. A veces nuestras oraciones se tardan, pero este es ahora el momento de Jon de “Ve a ayudar a esos chicos”. Su vida ha sido totalmente alterada por el pueblo de Japón.


El simple secreto para desbloquear tu destino es la oración. ¿Está Dios esperándote en una sala de oración en algún lugar, invitándote a apagar las pantallas y buscar su rostro? ¿Es que quiere arruinar tu vida para bien deseando darte ese momento de “Ve a ayudar a esos chicos” para el cuál has nacido? ¡En realidad hay una sola manera de averiguarlo!

Friday, April 22, 2011

¿Perro vivo o león muerto?

Sermón del domingo de resurrección, 24 de abril de 2011.

El libro de Eclesiatés, en el Antiguo Testamento, menciona el siguiente dicho: Vale más perro vivo que león muerto. Ecl 9.4.

Hoy que celebramos la resurrección del León de la tribu de Judá. ¿Por qué me ha dado por mencionar al perro? ¿No será demasiado negativo el título del sermón?

En realidad sí que es negativo y quizás hasta de mal gusto. Pero, espérense hasta el final del sermón para que lleguemos al punto.

En estos días de Cuaresma y de reflexión me encontraba en Japón visitando la ciudad de Tokio y luego la isla de Okinawa.

Dios nos ha concedido la bendición de visitar 30 países del mundo. Lo que más nos ha llamado la atención han sido esos países en que el cristianismo no es mayoría, como el caso de Turquía y Marruecos, en donde el islamismo es la religión predominante, y ahora nuestra visita a Japón, en donde predomina el shintoísmo y el budismo.

El shintoísmo está basado en creencias espirituales relacionadas con la creación, las montañas, los ríos, el mar, la tierra, etc. Ellos celebran los nacimientos, los cambios, la primavera, las lluvias, las cosechas, etc. Los shintoistas creen que la creación está habitada por un gran número de espíritus que hay que celebrar y respetar para que no se enojen.

Hace muchos siglos, por influencia China, penetró el budismo en Japón. El budismo es una religión atea, ellos no creen en un Dios personal que se comunica con nosotros. Básicamente los budistas esperan reencarnarse hasta llegar al Nirvana, es decir la unión con el todo, el fin de la vida (que, insisto, no es el paraíso o el encuentro con nuestro Dios, sino la nada misma).

Dicen, en forma chistosa, que los japoneses nacen shintoístas y mueren budistas. Porque los nacimientos y los cambios de estaciones, y las lluvias y los terremotos, tsunamis, etc, son tratados en el shintoísmo. Pero cuando vienen las enfermedades, las crisis, las tragedias personales y la muerte, ellos se relacionan más con el budismo. El cristianismo en Japón solamente alcanza a un 1% de la población.

En esta sociedad en que Jesucristo es desconocido o mal entendido, ellos se refugian en los ídolos. En este templo tienen escondido un ídolo del siglo 16. La gente va hasta allí a pedir que el espíritu de ese ídolo los ayude en sus vidas. Se acercan al incienso para recibir fuerzas. Tocan todas las partes de la imagen de bronce de un monje para ser bendecidos.

Ese día que visitamos el templo me quedé un rato mirando a la gente y orando para que la luz de Cristo alumbrara a esta sociedad que está en tinieblas. Frente al monje de bronce me puse a pensar qué hacer. Finalmente puse mi mano sobre su cabeza y reprendí al espíritu de engaño que hay en esa estatua.

Cuando llegamos a la isla de Okinawa, nuestra hija Paloma y su esposo que viven allá, nos llevaron a conocer al Shisa más grande construido en Japón. Según la mitología de Okinawa “Shisa” es el nombre de un “perro dragón” que según sus supersticiones, los protege de los malos espíritus y de los acontecimientos funestos.

Nos tomamos una foto a los pies de la gran imagen que mira hacia el océano, seguramente deteniendo los tsunamis y las tempestades según sus creencias. En las casas de Okinawa estos shisas los colocan de a dos en las entradas, o estás puestos en los techos.

Mientras miraba estas curiosidades yo pensaba, “que triste es que estos japoneses pongan su confianza en un pobre perro”. Y es por eso que se me vino a la mente este dicho hebreo que podría ser la respuesta de un japonés a la muerte de Cristo en la cruz: “Vale más perro vino que león muerto”. En otras palabras, preferimos confiar en un perro que nos cuide aquí y ahora, en vez de confiar en un león que dicen que murió, pero que a nosotros no nos sirve para nada. Un león que dicen que resucitó, pero que para nosotros los japoneses no tiene sentido.

Mis queridos hermanos hispanos occidentales: déjenme explicarles que para el resto del mundo que no cree en Cristo, esto de la muerte, pasión y resurrección del Señor es algo que ellos no pueden aceptar ni entender.

Para los judíos es difícil entender que el Mesías que ellos esperaban haya venido en la persona de Jeshúa. El papa Benedicto XVI escribió un libro llamado Jesús de Nazaret. En ese libro él menciona a un renombrado rabino judío que escribió las razones por las cuales en el judaísmo no pueden aceptar que Jesús sea el Mesías: Este Jesús se hizo pasar por Dios, se hizo mayor que el sábado, mayor que la ley y mayor que el templo. Estas tres cosas -la ley, el sábado y el templo- son los pilares básicos del judaísmo, y Jesús se hizo mayor que los tres: abolió la ley por medio de la gracia, cambió el sábado por el descanso eterno y sus discípulos lo adoran en domingo. Además profetizó la ruina del templo diciendo que él era mayor que el templo. La ley de Moisés dice que “maldito es el que es colgado o crucificado en un madero”, por lo tanto los judíos rechazan a Jesús como un Mesías que muere, y además muere como un criminal.

Los musulmanes, por otro lado, rechazan a Jesús diciendo que Dios es uno solo, su nombre es Alá, y que Mahoma es su profeta. Conocí a un misionero en el mundo musulmán que cuando alguien le decía “Hay un solo Dios y Mahoma es su profeta”, él contestaba y “Jesús es su Hijo”. Para ellos es inconcebible que Dios tenga un Hijo Unigénito que se hizo carne y murió por nosotros, resucitando al tercer día. Además, el Corán dice que Jesús le pidió al Padre que lo librara de morir en la cruz y el Padre le respondió y se lo llevó al cielo antes de morir. Los musulmanes dicen “Dios no puede permitir que uno de sus profetas fuera asesinado. Si Jesús hubiera sido crucificado, significaría que Dios le falló a su profeta”.

Y luego tenemos esta gran religión mundial, el budismo, que esencialmente es atea. Dicen que todo lo que existe es Dios. Ellos no creen en el pecado. Para ellos el fin último de la vida y de las reencarnaciones es llegar a la muerte con paz y sin pasiones ni dolores, en completa resignación, sin dramas. Por lo tanto rechazan a Jesús porque no murió como un samadhi, es decir, un maestro que escapa la degradación de la muerte. Un budista dijo: “el Cristo crucificado es una imagen muy dolorosa para mi. No contiene ni gozo ni paz, y no le hace justicia a Jesús”.

Finalmente Jesús permanece como lo que siempre ha sido: un signo de contradicción.

Simeón le dijo a la virgen María: «Este niño está destinado a causar la caída y el levantamiento de muchos en Israel, y a crear mucha oposición, a fin de que se manifiesten las intenciones de muchos corazones. En cuanto a ti, una espada te atravesará el alma.» Lucas 2.34-35.

San Pedro dijo: Cristo es la piedra viva, rechazada por los seres humanos (...una piedra de tropiezo y una roca que hace caer) pero escogida y preciosa ante Dios 1 Pedro 2.4 y 8.

Volviendo al perro vivo de los japoneses que consideran a nuestro león como muerto. Cada cultura busca llegar a Dios por sus propios medios y filosofías. Cada cultura crea o inventa el camino que les llevará a lo trascendental, o a la salvación, o al fin, la nada, nirvana, cielo, etc.

Cada cultura, a la vez considera el mensaje de Jesús, algunos lo aceptan, otros lo rechazan. Quizás usted se preguntará, ¿Por qué hay gente que no acepta el evangelio del reino de Dios? Porque, según dijo el apóstol Pablo: El dios de este mundo ha cegado la mente de estos incrédulos, para que no vean la luz del glorioso evangelio de Cristo, el cual es la imagen de Dios. 1 Corintios 4.4.

Desde sus mentes enceguecidas piden y buscan de acuerdo a sus prejuicios:

Los judíos piden señales milagrosas y los gentiles buscan sabiduría, (y los japoneses buscan protección terrenal, y los de EEUU piden estabilidad económica, y los africanos pan para el día, y los mexicanos buscan un alto a la violencia...) mientras que nosotros predicamos a Cristo crucificado. Este mensaje es motivo de tropiezo para los judíos, y es locura para los gentiles, pero para los que Dios ha llamado, lo mismo judíos que gentiles (japoneses o estadounidenses, africanos o latinoamericanos), Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. 1 Corintios 1.22-24.

Mis hermanos, este es el misterio de la cruz y de la resurrección. No todos lo entienden, ni siquiera todos los cristianos lo entendemos. Y he ahí la maravilla de la fe. Una de las cosas que nos une a los ateos y a los de cualquier otra religión, es que todos estamos atentos a un solo tema, “Dios”. Unos para apoyarlo y otros para denigrarlo, pero todos atentos a ese tema. Los ateos harían bien en ni siquiera tocar el tema, porque, si Dios no existe, ¿para qué gastar saliva hablando de él? (jeje).

Ahora, mis hermanos, Dios nos ha revelado a nosotros a su Hijo Jesucristo. ¡Gloria al Señor por eso! Pero les llamo a la humildad. Yo no me puedo sentir superior a los japoneses porque soy cristiano, al contrario, en mi visita sentí mucha compasión por ellos que lo tienen todo: respeto, honestidad, disciplina, dinero, comida sana, salud, etc. Pero no tienen a Cristo. Tenemos que tener humildad y respeto por los musulmanes, por los judíos, por los ateos, por los agnósticos, por los hindúes.

En esa humildad debemos darle gracias a Dios por su Hijo Jesús, que murió por nosotros, resucitó y volverá. Pero una cosa debemos tener en claro, y se los digo en las palabras del fallecido doctor en teología Pablo Dominguez: Es verdad que yo puedo decir que Dios existe, pero también sé que es muchísimo más lo que no sé de Dios, es muchísimo más lo que desconozco de él y sí sé que no sé todavía cómo es, que necesito verle más, conocerle más, y por lo tanto mi “sabiduría”, a lo que me lleva sobretodo es a la profunda humildad de la razón de decir “Dios mío: eres demasiado grande como para poder conocerte. Lo que pasa es que tú te has dado a conocer”.

Y en esa humildad es que quiero ahora cambiemos nuestra mirada desde el perro para poder visualizar al león.

Leamos Apocalipsis 5. 1-5: 1 En la mano derecha del que estaba sentado en el trono vi un rollo escrito por ambos lados y sellado con siete sellos. El que está sentado en el trono es el Padre Dios Todopoderoso, según el cap. 4. En su mano sostenía un rollo misterioso, escrito con misterios, porque estaba sellado. En ese librito están todas las preguntas que nos hacemos. Ahí están las preguntas de los judíos, de los cristianos, de los musulmanes, de los ateos, de los agnósticos, de los budistas, de todo el mundo.

2 También vi a un ángel poderoso que proclamaba a gran voz: «¿Quién es digno de romper los sellos y de abrir el rollo?» La pregunta de todos los siglos está aquí. ¿Quién? No qué, no qué cosas, qué ideas, qué obras. Es una persona la única que nos puede mostrar todos los secretos de Dios. Es una persona que nos puede responder todas las preguntas que tengamos.

3 Pero ni en el cielo ni en la tierra, ni debajo de la tierra, hubo nadie capaz de abrirlo ni de examinar su contenido. Hay una lista en internet de los 30 hombres más grandes de la historia. Me los imagino a cada uno tratando de descifrar este libro con siete sellos: Einstein con su teoría de la relatividad, Leonardo Da Vinci con sus investigaciones, Newton con su física, Aristóteles, Platón, Sócrates y Confucio con su filosofía, Cristóbal Colón con sus descubrimientos, Galileo y Copérnico con su astronomía, Darwin con su evolución, Carlos Marx con su análisis social, Bill Gates con la era digital, Luis Pasteur con su ciencia, Moisés con su ley, Mahoma con su religión, Tsai Lun con su papel, Gutenberg con su imprenta, Alejandro Magno y Napoleón con su genio militar, Buda con su apacibilidad, Julio César con su imperio, Euclídes con su geometría, Lavoisier con su química, Gandhi con su pacifismo, Hitler con su raza superior, Qin Shi Huang con su imperio chino, Heródoto con su historia y Diógenes con su lámpara buscando y buscando al hombre perfecto. Nadie ha sido, es, ni será capaz de abrir los misterios de Dios y examinar su contenido.

4 Y lloraba yo mucho porque no se había encontrado a nadie que fuera digno de abrir el rollo ni de examinar su contenido. Cuando nos damos cuenta que ni los mejores filósofos, pensadores, científicos, militares, matemáticos, reyes o emperadores son dignos, no nos queda más que llorar como lo hizo San Juan. Nadie puede, estamos perdidos.

5 Uno de los ancianos me dijo: «¡Deja de llorar, que ya el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido! Él sí puede abrir el rollo y sus siete sellos.» Aquí en el versículo 5 está la respuesta universal que nos trae un gran consuelo. El anciano lo primero que dice es “deja de llorar”, “sécate los leles”. Es el mensaje antiguo que se repite 366 veces en la Biblia, una vez por cada día del año, incluyendo el 29 de febrero: No temas, no tengas miedo, no se me agüite, no se amilane.

Dios le dijo a Abram “no temas”, “no le tengas miedo” le dijo a Moisés, “no temas ni desmayes” le dijo a Josué, “no teman a los dioses de los amorreos” les dijo a los israelitas, “no tengas miedo de él” le dijo a Elías, “no tengan miedo ni se acobarden” le dijo al pueblo de Judá, y a nosotros nos dice a través del profeta Isaías: “Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa”. A Jeremías le dijo “no tengas temor de ellos”, a Zacarías le dijo “no les temas ni tengas miedo de sus palabras”, a Daniel le dijo “no temas porque a causa de tus palabras yo he venido”, a través del profeta Joel le dijo al planeta “No temas, tierra, sino alégrate y regocíjate, porque el Señor hará grandes cosas”. A José, el padrastro de Jesús le dijo “no temas”, al principal de la sinagoga le dijo “no temas”, a Zacarías le dijo “no temas porque tu oración ha sido escuchada”, a la virgen María le dijo “no temas porque has hallado gracia”, a Pedro le dijo “no temas porque ahora serás pescador de hombres”, a Jairo le dijo “no tengas miedo, cree nada más”, al apóstol Pablo le dijo “No tengas miedo; sigue hablando y no te calles, pues estoy contigo”, al apóstol Juan le dijo “no temas, yo soy el primero y el último”, a la viuda de la aldea de Naín le dijo “no llores” y a ti y a mi nos dice hoy “no tengas miedo, no llores, hay esperanza, hay solución, hay camino abierto hacia Dios.

El anciano que le habla a Juan en el Apocalipsis menciona una imagen animal y una imagen vegetal para presentar al que tiene la solución: le llama león y le llama raíz. León, porque es la imagen del rey de la selva- Le apellida “de Judá” porque es la tribu principal y más numerosa de Israel, y además, como el mismo Señor le dijo a la mujer samaritana “la salvación proviene de los judíos”. Le denomina “raíz” porque da fruto y nutrición a la humanidad, le dice “de David” porque es el descendiente de esa dinastía y de ese hombre que tenía un corazón entregado a Dios.

Ese, que nosotros hoy le llamamos con mucho respeto y reverencia “Nuestro Señor Jesucristo”, ese es el que puede abrir romper los sellos los sellos de los misterios, y puede revelarnos el camino a Dios. Pero, ¿Por qué el puede y los demás no pueden? ¿Porqué Einstein, Aristóteles, Napoleón o Gandhi no lo pueden hacer? Por la sencilla razón de que el león ha vencido. ¿A quién ha vencido este león? Ha vencido nada menos que al pecado, al diablo y a la muerte. ¡Ha resucitado de entre los muertos!

El agnóstico me dirá: Está bonita la historia, pero prefiero a mi perro vivo que a tu león (que según la opinión del agnóstico) está muerto. El escéptico me preguntará ¿Cuáles son las evidencias de que el León de Judá resucitó?

Te daré las evidencias que encontró Lee Strobel. Él era ateo. Su esposa se convirtió al cristianismo y él, con el fin de convencerla de su equivocación, usó las herramientas más poderosas que tenía como periodista y abogado para refutar la resurrección del León de Judá. Investigó durante dos años, pero se encontró con la sorpresa de que desde el punto de vista legal y de evidencias testimoniales no era posible negar la resurrección. Al contrario, concluyó él con una mente fría de abogado, todo indica que Jesús sí resucitó de entre los muertos. Lee Strobel terminó inclinándose ante la evidencia y hoy es uno de los mejores defensores de la fe cristiana.

Estas son las evidencias que encontró él:

1- Jesús realmente murió crucificado, (hasta expertos ateos como Gerd Lüdemann lo afirma).

2- La ubicación de la tumba era reconocida tanto por sus discípulos como por sus enemigos.

3- Sus enemigos reconocieron que la tumba estaba vacía, pero dijeron que los discípulos se habían robado el cuerpo. Pero los discípulos realmente no tenían las ganas ni la valentía de robarse el cuerpo y luego morir proclamando una mentira.

4- Por lo menos ocho fuentes antiguas dentro y fuera del Nuevo Testamento, atestiguan que Jesús apareció vivo.

5- No pudo ser una alucinación lo que se imaginaron, porque las alucinaciones, como los sueños, son personales y no comunitarias. Jesús se apareció a varias personas en diferentes lugares, incluso se apareció a un grupo de 500 personas.

6- No fue tampoco una visión de los tristes y acongojados apóstoles para consolarse en sus mentes. Esto no explicaría la dramática conversión de Saulo de Tarso, un furioso enemigo de Jesús y sus seguidores, ni la conversión de Santiago, el escéptico hermanastro de Jesús. Y si hubiera sido una visión, entonces el cuerpo todavía estaría en la tumba.

Y así, una por una se le fueron derrumbando las objeciones a Lee Strobel, hasta que concluyó: “realmente se necesita más fe para mantener mi ateísmo que para ser un seguidor de Jesús”. Hoy, este afamado periodista-abogado, está celebrando su domingo de resurrección # 30. Dice él: “no es un pensamiento ilusorio, no es por temor a la muerte o por la necesidad de usar muletas psicológicas, sino que creo en la resurrección sencillamente por los hechos incuestionables”.

Terminemos diciendo que el libro más pesimista del Antiguo Testamento es el Eclesiastés. Algunos dicen que Salomón escribió el Cantar de los Cantares cuando era un joven enamorado, escribió los Proverbios cuando era un adulto maduro y sabio, y escribió Eclesiastés cuando era un viejo amargado y apartado de los caminos del Señor.

Por esa razón es que escribió lo siguiente y, por favor, no se deprima cuando escuche Eclesiastés 9. 3-6: “Hay un mal en todo lo que se hace en esta vida: que todos tienen un mismo final. Además, el corazón del hombre rebosa de maldad; la locura está en su corazón toda su vida, y su fin está entre los muertos. ¿Por quién, pues, decidirse? Entre todos los vivos hay esperanza, pues vale más perro vivo que león muerto. Porque los vivos saben que han de morir, pero los muertos no saben nada ni esperan nada, pues su memoria cae en el olvido. Sus amores, odios y pasiones llegan a su fin, y nunca más vuelven a tener parte en nada de lo que se hace en esta vida.”

Salomón escribe antes de Cristo, nosotros estamos en el otro lado de la historia. Salomón estaba terminando sus días sin la esperanza de la resurrección ni de la vida eterna, nosotros conocemos el don de la salvación y tenemos la esperanza de la resurrección. Desde el punto de vista de Salomón “vale más un perro vivo que un león muerto”, pero desde nuestro ventajoso punto de vista, en el tercer milenio después de la resurrección de Cristo, podemos decir lo contrario: “más vale león vivo que perro muerto”.

Y tú, ¿Estás confiando todavía en el perro muerto de tu sabiduría humana, de tus supersticiones, de tus ideas limitadas, de tu protección temporal, de tu materialismo decadente, de tu religiosidad liviana?

Yo te muestro un camino mejor. No temas, ríndete ante la evidencia. El León está vivo y te ofrece vida eterna. Su muerte sangrienta te ofrece el perdón por los pecados en esta tierra, y su gloriosa resurrección te abre la entrada a la vida eterna.

No hay donde perderse.